Sobre la vida, el arte y la docencia artística

¿Se puede separar el arte de la vida?    

 

¿A qué me refiero con "la vida"? La vida sería todo lo que hacemos tanto física como espiritualmente, y la relación que tenemos con todo lo que nos rodea. El plano físico lo entiendo como todo aquello que hacemos por y con nuestro cuerpo (cocinar, caminar, comer, digerir, sentir frío, sentir dolor, etc.) y el plano espiritual (no religioso) es todo aquello que pensamos, los sentimientos y las acciones que de estos surjan (emociones). Un ejemplo: Alimntarse, sería el plano físico; preparar la mesa para una ocasiones especial, sería el plano espiritual. Insisto: lo espiritual, para mi no está ligado a lo religioso, todos tenemos vida espiritual seamos o no de una religión determinada, creamos o no en algo superior. 

 

Ahora... sobre lo que quiero reflexionar en este artículo, es sobre si existe una separación clara entre la vida (física y espiritual) y el hacer artístico. Está claro que son dos cosas distintas, no se aprende a tocar un instrumento haciendo la cama, ni saliendo a caminar, eso está clarísimo, pero al punto que quiero ir es a cuestionarme si el arte refleja nuestra personalidad, nuestros miedos, nuestro carácter. Por ejemplo: un alumno toca rítmicamente desordenado. ¿No es ese desorden rítmico, un reflejo de otros desórdenes? Las tensiones, las inseguridades, las distracciones, los olvidos, afectan a la vida cotidiana tanto como al arte, entonces ¿es posible separar la práctica artística de la vida?

 

En lo personal creo que no. El artista debe trabajar sobre su vida, tanto en el plano físico como espiritual. Debe tener una vida ordenada, cuidar su salud, sus pensamientos, sus intenciones y sus acciones en todo momento. Esto aplicaría para toda la raza humana, si todo el mundo lo hiciera viviríamos en un lugar pacífico, pero especialmente el artista, quien elige el camino del arte, está eligiendo trabajar con algo sagrado, se mete de lleno en el plano espiritual tanto propio como del público que acceda a su obra y por lo tanto debe cuidar su interno y su cuerpo (También podríamos pensar que es imposible separar el plano físico del espiritual pero no voy a ahondar en ese tema)

  

Los docentes de enseñanza artística tenemos una gran tarea. La docencia es un tarea Noble por naturaleza, porque debe cuidar, proteger y guiar, desde sus acciones al alumno que tiene delante. Como docentes no podemos solo "decir", debemos hacer, ser ejemplo. Si no las palabras estarán vacías, y no llegarán o serán falsas y confundirán al alumno. El docente debe percibir desde el primer momento (y en cada encuentro) cuáles son las fortalezas y las debilidades del alumno, y trabajar las debilidades desde las fortalezas, siempre. Y siempre desde el hacer artístico, no debemos entrar en un plano psicológico. No se puede llevar nunca al alumno a un lugar incómodo en el cuál no tenemos las competencias para ayudar ni acompañar. Tenemos que plantear las dificultades como desafíos a vencer desde sus fortalezas y debemos dar herramientas prácticas para que puedan ir corrigiendo las debilidades de su carácter que se reflejan en su quehacer artístico (miedo, inseguirdad, desorden, bloqueos, falta de límites, tensiones, etc.)

 

Todos tenemos nuestras fortalezas y debilidades en nuestro carácter. Podemos ser ordenados (fortaleza) pero distraídos (debilidad). Lo importantes es saber que hay muchas cosas por hacer para corregir nuestro carácter que no es más que nuestro accionar habitual, aquellas cosas que hacemos y pensamos y que parecen ocurrir de manera involuntaria. Pero no es así, se puede modificar, como cualquier hábito (no sin esfuerzo obviamente)

 

Dejo planteada la pregunta para que cada quién saque sus respuesta y están invitados a opinar en la sección de comentarios.  

 

y por último... 

 

Como DOCENTES NUNCA...  debemos gritar a un alumno; no debemos decir que algo está completamente mal; no debemos hablar mal a un alumno, no debemos incomodar porque esto puede bloquear.  

SIEMPRE... felicitar el esfuerzo, corregir con afecto, generar confianza, plantear desafíos y recordar las fortalezas y las virtudes que tiene para superarlos. 

 

ALUMNOS:

trabajen con humildad;

sepan que todo lo que se desea se alcanza con trabajo y esfuerzo;

recuerden siempre que los motivó a comenzar a estudiar;

sepan que siempre habrá desafíos por superar, no hay ningún lugar al que llegar;

Si en algún momento están cansados o no están pudiendo rendir como desearían, ordenen su vida desde las cosas más simples (lavar platos, hacer cama, ordenar ropa, cuidar el cuerpo...);

Cuídense de la sobre exigencia, si están haciendo, están bien; 

No se comparen; 

Trabajen sobre su vida, para poder estar en paz, con su entorno, con uds mismos; 

Si algo les incomoda mucho o les genera dolor de panza (o cualquier otro malestar), intenten calmarse, buscar y entender dónde está el conflicto, si es vergüenza o timidez sigan adelante para vencerla. Si el entorno no les da seguridad, comience a prestar atención, y de una nueva oportunidad, si la sensación persiste, cambie de lugar de estudio. Si el problema se repite en otros lugares de manera recurrente, siga trabajando sobre ud. mismo para entender qué es lo que debe fortalecer; 

A todos, por nuestro ego, la exposición nos da miedo al principio, hay que vencer ese momento y luego vendrá el disfrute. 

 

Artistas, estudiantes, docentes, maestros, directores, todos debemos trabajar sobre nuestra vida para ser personas espirituales, el artista es por naturaleza espiritual, pero debe integrar el arte en su vida cotidiana, y debe mejorar su vida cotidiana para crecer en su arte. 

 

A trabajar. Que el mundo necesita más arte, el mundo necesita paz y esa paz vendrá del interno de cada ser humano. 

 

Leandro Becker