El ritmo en el canto

 

"El ritmo atraviesa toda la música, atraviesa todos los factores determinantes de una buena interpretación"

  

 

Escuchando a grandes cantantes, como Ella Fitzgerald, podemos notar que en esos grandes cantantes hay un "plus" algo que los hace sonar sólidos, libres, auténticos.  ¿Pero qué es ese "plus"? Sin duda son varios factores, pero voy a hablar hoy de uno muy importante para mí. El ritmo.     

 

Muchas veces vemos cantantes que tiene dominio de su técnica, que son muy afinados, que inclusive logra algunos climas lindos, pero que por alguna razón no logra cautivar nuestra atención totalmente y por ende, no nos termina de hacer entrar en su juego (cantante n° 1).

Por otro lado, todos tenemos alguna imagen o recuerdo de aquel cantante que nos hizo emocionar y que tuvo nuestra atención durante el show entero o del cual podemos escuchar un disco entero sin salir de nuestra silla (cantante n° 2).

  

Esa diferencia entre cantante 1 y 2, existe más allá de una simple sensación o de simple "gusto" personal. Hay diferencias musicales-artísticas entre aquellos cantantes (1 y 2) y no es solo cuestión de “talento” (una palabra que no me gusta usar) ya que incluso ya dijimos que el CANTANTE n°1 tiene muchas condiciones y dominio de su instrumento. 

 

Entonces… parece difícil determinar cuáles son las diferencias entre ambos o mejor dicho ¿qué tiene ese cantante que nos cautiva? ¿Qué es lo que hace? ¿Es solo que tiene más experiencia?

 

Mi opinión es que la diferencia está en el manejo del ritmo en relación a todos los otros factores que influyen en la interpretación (climas, colores, matices, articulaciones, corporalidad, presencia escénica, etc.)

Lo que tiene el Cantante n°2 es un dominio del ritmo que hace que la distribución de sus notas, palabras, sonidos, frases encuentra su lugar dentro de un marco existente dentro de los instrumentos musicales que acompañan (llamémoslo, clave, subdivisión, groove, como quieran). Es decir conecta con el universo sonoro que le rodea, lo entiende y se hace uno con él. Y claro ... ¡propone! Porque al entender el ritmo, su esencia, es libre para variarlo y esa variación (que es novedad) mantiene nuestra atención. 

 

¿Qué sucede entonces con los estudiantes de canto? 

A veces el ritmo esta poco tenido en cuenta por los cantantes, más si es en comparación a la importancia que se da a la técnica, la respiración, la afinación, e incluso la "emoción" o "expresividad". Incluso respecto a la expresividad o emoción no terminamos sabiendo bien qué es, o a que se debe, y cuando no sabemos por qué sucede algo, normalmente lo adjudicamos a algo “innato” o al “talento”.  

 

Ya que en muchos casos se aprende canto por aproximación y repetición (memoria auditiva y memoria mecánica), o como se dice "de oído" o sin estudiar la música más ampliamente, e incluso aunque se haga druante el estudio un análisis de intervalos, fraseos, respiraciones, muy pocas veces se hace énfasis en la rítmica.

 

El análisis rítmico, entre muchas otras cosas consiste en entender corporal e intelectualmente dónde entran los sonidos y notas que tan cuidadosamente buscamos afinar y colorear, y para eso se requiere un conocimiento de nociones rítmicas (pulso, compases, subdivisiones, figuras, síncopa, etc.) incorporadas de manera teórico-práctica (no serviría si fuese solo teórica) 

A través del conocimiento del ritmo el cantante podrá cuestionarse, ¿es a tierra?; ¿dónde caen los acentos? ¿cuánto dura ese final de frase o esa nota larga? ¿cuánto dura esa respiración? ¿qué instrumento me está duplicando? ¿Qué hace la batería? ¿Qué posibles subdivisiones tengo? ¿Cuántos compases dura esta frase? ¿Puedo ralentizar este final o esta nota? Etc, etc.

Se abre un universo de preguntas que a su vez abre un mundo de posibilidades interpretativas. 

El fraseo también depende ampliamente del ritmo, si el cantante lo hace consciente será libre de variar dicho fraseo. 

 

Es un problema (o una limitación) cuando el estudio del canto depende solo de la memoria auditiva y mecánica es que depende de una repetición exacta cada vez para incorporarse y entonces, ¿se puede ser realmente libre si repito igual cada vez? o peor, cuando el docente me pide que varíe, que cambie algo, que explore tal o cual cosa es casi como volver a empezar, desaprender lo que aprendí de una manera para hacerlo de otra.

 

Para ir cerrando, mi consejo. Cantantes presten mucha atención al ritmo y entrarán en un nuevo universo. Estudien con maestros que conozcan bien la música, que puedan responder sus dudas musicales.

Escuchen cantantes y subdividan o marquen ritmos sobre ellos y escucharán la precisión que manejan, de manera que nunca se escucha cuadrado o chato lo que hacen.

Escuchen versiones en vivo y estudio y comparen.

 

Recomiendo algunos cantantes donde podrán observar lo que menciono: Ella Fitzgerald;  Tony Bennett; Diana Krall; María Rita; Rally Barrionuevo. Pero háganlo con cualquier cantante, bueno o malo, para ir encontrando esa sutileza (o no) en lo rítmico.

 

El ritmo atraviesa toda la música, atraviesa todos los factores determinantes de una buena interpretación.

 

No lo olvidemos. No lo descuidemos.

 

Espero que les sirva para pensar y a seguir trabajando a consciencia!

 

Leandro Becker

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